Manómetro llenar con líquido de amortiguación

Los manómetros con llenado de líquido ofrecen una excelente solución para aplicaciones adversas con elevadas vibraciones y choques mecánicos. Además facilitan la lectura al amortiguar las oscilaciones bruscas de la aguja de indicación y minimizan el desgaste al lubricar todos los componentes movibles. Básicamente se utilizan glicerina o silicona como relleno.

Para aplicaciones con cloro o cualquier fluido oxidante el usuario debe considerar el relleno con Halocarbono®. En cualquier caso la mayoría de los manómetros necesitan una ventilación antes del uso para su adaptación a la atmósfera local.

La ventilación de manómetros con relleno de líquido

Las variaciones de temperatura durante el transporte, almacenaje o proceso puede causar expansiones y contracciones del líquido de relleno. Estas variaciones cambian la presión en el interior del manómetro provocando una disminución de la exactitud. En algunos casos la aguja no vuelva al punto cero tras bajar la presión. Cuanto más pequeño, el rango de presión más acentuado resulta el efecto de dichas variaciones.

Para asegurar la exactitud se debe efectuar la ventilación inmediatamente posterior a la instalación de manómetros, sobre todo con versiones con rangos de presión inferiores de 25 bar. En función del proceso puede ser necesario realizar la ventilación en intervalos regulares. La ventilación se efectúa de manera fácil girar la palanca amarilla en el tapón, situado en la parte superior de la caja. Si el manómetro queda instalado en posición vertical, la palanca puede mantener en esta posición.

Puesta en marcha y llenado del manómetro

Manómetro con relleno

Llenado de un manómetro con glicerina

Para proceder con llenar el instrumento hay que instalarlo en posición vertical y abrir el tapón cuidadosamente con un destornillador plano. La temperatura ambiental no debe extender el rango entre  20 ºC  y 29 ºC para asegurar las características adecuadas del líquido. Cuanto más baja la temperatura, más viscoso queda el líquido y más tiempo requiere el llenado.

En cambio temperaturas ambientales por encima de 29 ºC pueden favorecer la entrada de burbujas de aire en el líquido. Hay que llenar la caja aprox. 90 – 95 % del volumen y tras finalizar el llenado es necesario  dejar “respirar” el manómetro durante un momento antes de recolocar el tapón. Luego se eliminan los restos de la glicerina o silicona encima de la tapa y se seca con un trapo seco para su almacenaje.

 

 

Manómetro con relleno de líquido | Ventajas y aplicaciones



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