Por qué fallan los maómetros

La prevención de cualquier avería es de máxima importancia en las aplicaciones de campo y a menudo no es posible detectar los motivos exactos. Sin embargo, se puede prevenir el daño. A continuación le detallamos los motivos más habituales que pueden provocar una avería.

1. Vibraciones mecánicas Movimientos periódicos que producen deformaciones y tensiones sobre un medio continuo. Si el movimiento se produce de manera regular y repetitiva alrededor de una posición de equilibrio se habla de una oscilación.

2. Pulsación Aumento y disminución rítmica de una presión determinada, por ejemplo en bombas o compresores. Estas fluctuaciones bruscas de presión repercuten en la vida útil de los componentes afectados. 

3. Temperatura Grado de calor o frío medido en una escala determinada. Se debe distinguir entre la temperatura del medio y del medio ambiental. Un manometro convencional de glicerina aguanta una temperatura ambiental de aprox. -20 … +60 °C  y una temperatura del medio de medición máx. de +60 °C. Para temperaturas extremas de hasta -40 ºC se debe aplicar manómetros con un aceite de silicona especial que puede aguantar temperaturas de hasta -70 ºC. 

4. Sobrepresión Un instrumento sometido a una presión superior al límite, normalmente el fondo de escala, sufre daños en el elemento sensible. Se debe distinguir entre picos de sobrepresión puntuales y una sobrepresión continua.

5. Corrosión Destrucción gradual del material causada por ataques químicos provocados por el medio de medición o por el ambiente. 

6. Obturación Limitar o impedir el flujo debido a sustancias ajenas que se adhieren a los conductos del fluido. 

7. Uso inadecuado Mal manejo o aplicaciones inadecuadas. A menudo suceden averías durante la instalación del manómetro. El usuario debe enroscar el manómetro mediante una herramienta adecuada y girar únicamente la rosca y no la caja. 

Vídeo: ¿Cómo funciona un manómetro?

¿Cómo prevenir una avería de un manómetro?

Para asegurar el buen funcionamiento de la instalación es imprescindible realizar en primer lugar revisiones periódicas de la instrumentación. En segundo lugar se puede acoplar un accesorio para mitigar los efectos provocados por las condiciones del proceso. Por ello existe una gran variedad de productos. 

Selección adecuada del instrumento. El usuario debe conocer y determinar en detalle las condiciones de uso y considerarlas a la hora de escoger el instrumento. En caso de duda debe buscar asesoramiento por parte de los expertos en instrumentación de su proveedor. Para aplicaciones con vibraciones es imprescindible montar manómetros con relleno de líquido para la amortiguación. En casos extremos se debe recurrir a un manómetros tipo Direct Drive que disponen de un muelle helicoidal con conexión directa a la aguja indicadora.

Obturadores absorben los golpes de ariete y amortiguan los choques provocados por fluctuaciones de presión.

Torre de refrigeración para manómetros para resistir temperaturas de hasta 200 ºC o presiones hasta 600 bar

– Torres de refrigeración previenen los efectos de picos de temperatura. Flujos de aire entre las aletas de intercambio de calor reducen el impacto de la temperatura al líquido de relleno.

 Limitadores de presión protegen el instrumento contra picos de presión y contra una sobrepresión continua. Mediante la circulación de aire y la radiación térmica se reduce la temperatura para facilitar el uso de un manómetro en condiciones adversas.  

– Sifones protegen los instrumentos contra las pulsaciones del medio, impiden un calentamiento excesivo y ofrecen una protección efectiva contra los golpes de ariete. Son adecuados para temperaturas de hasta 400 ºC y presiones nominales de hasta 160 bar. 

– Sellos separadores 

Manómetro con separador de membrana para proteger el elemento sensible

Son óptimos para proteger el instrumento contra medios viscosos e impiden el contacto de fluidos corrosivos y agresivos con los elementos sensibles del instrumento.

Con los sellos separadores se pueden utilizar los instrumentos de medición en aplicaciones con temperaturas extremas de -90 a +400 ° C y con medios agresivos, corrosivos, abrasivos, altamente viscosos o contaminantes.

Existen numerosas variaciones con materiales especiales. Sobre todo en aplicaciones sanitarias se recomiendan o incluso se obligan el uso de separadores homologados sin espacios muertos y con sellados especiales para prevenir contaminaciones.  

Un aumento de la presión provoca una deformación de la membrana y que se traslada a un líquido de transmisión en el interior del separador. La presión empleada se traspasa al manómetro y por lo tanto al mecanismo que genera un movimiento giratorio de la agura en función de los valores de presión del proceso. 

– Seleccionar manómetros con llenado de líquido son  versiones que contienen un líquido amortiguador en la caja. Este líquido mantiene la legibilidad en caso de vibraciones y aumenta la vida útil. 

Vídeo: Manómetros con relleno de líquido, ventajas y aplicaciones

 



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