Manómetros para aplicaciones del frio

Por regla general, los manómetros estándar pueden soportar temperaturas ambientales de  hasta 40 °C bajo cero. Pero ¿qué características debe tener un manómetro para que funcione perfectamente en condiciones con un frío incluso más extremo a largo plazo?  El modelo WIKA PG23LT es un ejemplo ya que es una versión perfectamente adaptada para resistir temperaturas de hasta 70 °C bajo cero. Este modelo se utiliza principalmente en el procesamiento de petróleo y gas, p. ej. para el control de la presión local en estaciones de bombeo y tuberías.

Una temperatura de -40 °C suena espectacular pero resulta que es un valor que se excede con frecuentemente en numerosas regiones, por ejemplo en Rusia.  En algunas zonas el frío puede alcanzar incluso 60 °C bajo cero. Para manómetros expuestos a tales condiciones ambientales, deben observarse dos puntos críticos:

  1. El líquido de llenado
Manometro especial para frio

Para la medición de presión a temperaturas ambiente de frío extremo, sólo disponible con líquido de llenado: Manómetro WIKA, modelo PG23LT.

Una medición de la presión a temperaturas ambiente extremadamente bajas requiere una versión con líquido de llenado. Los líquidos empleados para ello protegen el instrumento contra la condensación en la caja en caso de oscilaciones de temperatura. De este modo, impiden que la mirilla se congele y asegurar la buena lectura.

En aplicaciones convencionales se utilizan aceites de silicona. Sin embargo, estos comienzan a estancarse a temperaturas a partir de -40 °C  e inferiores e impide un correcto funcionamiento del mecanismo de la aguja y por lo tanto un control efectivo de la presión del proceso.

Para el manómetro WIKA PG23LT se ha especificado un aceite de silicona especial para bajas temperaturas. Incluso a -70°C, este aceite permanece en condiciones adecuadas para permitir  la medición correcta de la presión
y la visualización de los valores medidos.

  1. Los elastómeros
Manómetro para frio extremo

La caja del manómetro WIKA PG23LT (dcha.) en comparación con una versión estándar (izquda): Sin elastómeros.

Los elastómeros se encuentran en cada manómetro para proporcionar un sellado seguro entre los componentes. En concreto, se trata de la junta plana de la mirilla, la abertura de alivio de presión en la parte posterior de la carcasa y la válvula de ventilación para la compensación de presión.

Sin embargo, los materiales de sellado de las versiones estándar tampoco soportan temperaturas ambientales muy bajas. Con el tiempo se vuelven quebradizos y pierden sus propiedades.  Como resultado, el líquido se escapa al exterior lo que provoca la  formación de condensación y hielo sobre la mirilla.

Por esta razón, no se utilizaron elastómeros en el desarrollo del PG23LT en los puntos críticos. La junta entre la ventana y la carcasa es de un material especial. Se adapta a las temperaturas ambientales extremadamente bajas. La válvula de descompensación  tiene un cierre de acero inoxidable.

Para aplicaciones críticas de seguridad, el manómetro está disponible en una versión con pared divisoria a prueba de rotura y panel trasero extraíble en la categoría de seguridad “S3” según EN 837-1. En este caso, la junta tórica del panel trasero extraíble también está fabricada con un material especial que sella de forma fiable incluso a temperaturas extremadamente bajas.


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